lunes, 29 de diciembre de 2008

alas


El alma suspira mis razones,
y mi soledad condenas mis temores.

martes, 16 de diciembre de 2008

Quiero que tu mirada me ame,
Quiero soñar con esa tristeza,
Quiero morir por tu violencia;
¿Sabes lo que daría por que me amaras?,
¿Sabes lo que realmente pienso de ti?,
La respuesta es no y yo lo se,
Y lloro por ello y vivo sin cambiar nada por que no me dejas,
Y la luna esta de testigo de todo lo que eh sufrido,
Solo mírame un segundo,
Solo ríe para mí un minuto;
No me ames si no lo quieres,
No me llores, ni me hables,
Solo vive es lo único que te pido.
Esta noche estoy triste,
Esperando la luz del recuerdo,
Los gusanos se comen mis ojos,
Tu llegada es larga y no podré verte;
El amanecer esta cerca,
Y los demonios que me cuidan se alejan,
Me quedo sola con la sangre en las sabanas,
Tu alma no llego esta noche,
La muerte me abrazo,
Y tu ausencia y mi libertad quedo abierta.
La luna murió esa noche,
Todos la velaban,
Las nubes lloraron ríos,
Las montañas cayeron rendidas,
La luna murió esa noche,
Y tú ni lo sabias;
Atrapado en tu llanto estabas,
Y caminabas y morías,
Tus pasos no sonaban,
Tus lágrimas me dolían,
Esa noche murió la luna
Y tú con ella, yo lo veía.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Tu sangre es la pócima que necesita mi alma,
la cura buscada entre cada mirada,
el veneno escondido de tus labios,
la poesía inquieta de mis sueños,
la carretera de mis desvelos,
mi cuerpo desnudo envuelto en pecado,
tu sangre es la vida y la muerte,
el llanto y el temor.
la excitación y el placer,
tu sangre es mi duda y mi cadena,
es mi llanto pero tu condena.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Tu cuerpo desnudo susurra a mi oído,
E insita a mi piel a llevarte lejos de la vida,
Y cerca de la muerte,
Tus alas me llevan al vuelo profundo de lo oscuro,
Tus ojos mi pasaporte a la aventura,
Mientras tus manos me inundan en lo desconocido de la pasión;
Ese pecado mortal que es visto por demonios,
Su excitación me llena de vida,
Tus labios penetran la herida y mi silencio,
Termina el juego de seducción.
El amor que tú me enseñaste me lleno de tristeza y llanto,
Mientras que para ti era excitación y pasión,
Mi cuerpo flagelado me inunda de dolor,
Me absorbe en un pozo sin fondo;
Y para ti es vida y felicidad,
Mis senos enrojecidos,
Eran dos copas de vino servidas a tu salud,
Y tus ojos llenos de perversión llenaban los míos de piedad y compasión,
Ese amor que tú me mostraste,
Sacrifico mi corazón.

martes, 9 de diciembre de 2008


Abecedario

Tu alegría sedujo a mi vacio, tú respirar condujo a mi aliento, la estructura de mis vicios se derrumbó con tu ruido; la melancolía me llevo a escribir estas líneas, mi mente se perdía, no consigo dirigirme a un destino, las palabras se pierden en el camino; necesitó tu mirada, tal vez, hoy no escriba nada, ojalá el abecedario se atravesara y la inspiración me abrazara, pero no pasa nada. Otra vez estoy aquí en la espera de la fragancia de su piel, el motor que llevo dentro no puede más, estallara en cualquier momento; la figura de su cuerpo está cerca siento su presencia, el viento me lo dice susurra a mi oído; la sangre derramada en el pozo es le cáliz de sacrificio; obtener un suspiro es como tocar la luna, pero mi alma ah llegado mas allá de lo imaginado solo con rosar su piel dorada; la noche me abrazo y su perfume no llego, las estrellas me sonríen y esperan a mi lado la llegada de ese Ángel ; pero los demonios llegaron y su excitación acelero mi corazón; esta noche sigo con la música en mi cabeza y su sonrisa traviesa, su destello al mirarme me condujo al camino del desvelo y de lo incierto; ¡sí!, por fin esta aquí a mi lado sonriendo, mi ser se hago en llanto y no lo nota, su perfume recorre mi alma y desvarió, deseo beber el veneno exquisito de sus labios, quiero embriagarme de la miel de sus manos; el laberinto en mi mente no me deja salir a su realidad.
No puedo vivir mil años, pero ese tiempo se lo puedo regalar, no puedo darte mis ojos pero tienes mi mirar, esto te canta mi corazón y tu solo suspiras y ríes sin razón; por ahora el camino de la nostalgia se está serrando no lo puedo explicar pues yo sigo respirando y tu a mi lado; la neblina ah caído sobre mi pecho, el cielo se arrodillo a tus pies, no quiero despertar por qué no volveré a ver tus brillantes luceros, pero esta es mi triste realidad y mi castigo divino por seguir viviendo en mis sueños y no salir de mis vicios, no me importa abrir los ojos y saber que tú no estás, porque me perteneces y tu nunca lo sabrás; por fin se ah terminado el camino y ahora muero por que estoy de pie junto a los demás junto a la realidad esta noche te espero en el mismo lugar.