miércoles, 25 de agosto de 2010
Anoche soñé contigo que encantadora pesadilla vivos en esa cama, te podría describir cada detalle, cada caricia, cada beso, cada lágrima, pero no puedo soportar que lo leas, tal vez sólo me escuches, imagíname a tu lado, mi boca muy junto a tu oído, escucha bien lo que paso esa noche. Entramos a un cuarto con la luz de la luna, muy tenue, se respiraba amor, en el fondo una cama con sabanas de seda, blancas y cálidas, una vela al pie de un sillón gris comido por polillas, en el balcón un gran arreglo de rosas negras, un tocador con piezas de plata y una luz muy bajita, el piso estaba lleno de hojas secas, el cuarto parecía abandonado y viejo, te abrase y tú te aferraste a mí como un naufrago a un pedazo de madera, te bese muy delicadamente, mis manos experimentaron una delicia al tocar tú cuerpo, te contoneabas al ritmo de mi corazón, ya estabas ahí en la cama mirándome, mi cuerpo temblaba de emoción, pasión, deseo; mis manos se volvieron fanáticas de tu piel, empecé por tocar tu cuello, mientras mi labios disfrutaban de los tuyos, más abajo la redondez de tus pechos me hicieron enloquecer , eran tan delicados, tan suaves, muy jugoso, que no pude evitar besarlos morderlos hacerlos míos, tu cintura y tu vientre me dieron la oportunidad de regalarte mis mejores caricias, los mejores besos de mi ser ,llegue a tus piernas sedosas y cálidas, mis labios chocaron con el cáliz que me ofrecía tu cuerpo y no dude en tomar el veneno expuesto ante mí, en un par de besos más ya estabas ante mi desnuda de cuerpo y alma, me extasié al verte, eres tan perfecta, tu aroma me hizo volar, mis demonios empezaron a salir, no sabias lo que podía ocurrir, deje que mis manos complacieran tus deseos, te deje disfrutar de lo que tu llamas hacer el amor, tu placer me excitaba y tu llegabas, tu sudor en la piel me alarmaba, sentía explotar pero me contenía, te di lo mejor de mí, aprendí a sentir como tú lo hacías, pero al verte tan exquisita no pude más, el cuarto dio un vuelco, tu mundo rosa se fue y llego el mío , el calor y el fuego gobernaban, te hice el amor como yo quise, te poseí, tus lagrimas y tu dolor eran mi placer, tu soledad interna era mi satisfacción , así es como te amo, no me culpes mi mente está llena perversiones, no me culpes, ahora disfrutamos tu a tu manera yo a la mía, y te pregunto ahora, ¿quieres hacer el amor conmigo?, ¿quieres disfrutar de mi mundo? ¿O solo quieres estallar en la cama como una persona ordinaria?
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